Sobre David…

Me encanta describir a mis personajes y, sin embargo, hablarte sobre mí me resulta bastante más difícil. Quizá sea porque esta es la parte en la que me toca reconocer que tardé 32 años en dedicarme a lo que realmente me gusta.

Te podría contar mi vida, decirte que estudié Administración de Empresas y un master en Turismo, te podría dar detalles sobre mi carrera como consultor tecnológico en Accenture o explicarte por qué me fui a trabajar a Alemania y cómo, entre unas cosas y otras, sigo viviendo aquí después de casi 11 años. Pero sé que eso a ti no te importa, que si estás leyendo esto es para saber más sobre mi yo escritor. Ése al que yo llamo David Nel.

David Nel llevaba escondido en mi cabeza mucho tiempo, pero su capacidad de inventar nuevas historias solo se veía superada por su capacidad de encontrar excusas para no plasmarlas en el papel. Como dicen por aquí, du Angsthase.

Siempre le he tenido un poco de manía a la ciudad de Colonia, pero he de reconocer que allí fue donde, una tarde de verano de 2013, paseando al lado del Rin con mi mujer, se me ocurrió hablarle por primera vez sobre una trama conspiratoria que mezclaba aspectos sociales y de ciencia ficción. Just write it, idiot. Dudo que estas fueran exactamente sus palabras, pero seguro que fue lo que pensó. Así fue como se gestó Alba Infinita.

En aquel entonces trabajaba en un proyecto bastante aburrido en Frankfurt, de esos en los que terminas cada jornada con una crisis existencial. Por ello, quise que aquellos largos días por lo menos sirvieran de algo, y me encerré todas las tardes y noches en el hotel para darle una oportunidad a la historia.

Me sorprendí a mi mismo disfrutando como nunca con mi trabajo, y eso se notó en el resultado. Estaba orgulloso de mi manuscrito, asi que decidí publicarlo, lo cual fue una de las mejores decisiones que he tomado nunca.

Siendo consciente de mis limitaciones en aquel momento como escritor amateur, nunca creí que la novela fuera a tener tanto éxito. Todo dentro de un contexto, claro. El éxito para mi no era convertirme en un New York Times Bestseller, sino que me leyera alguien más que mi familia y mis amigos. Por eso, cuando vendí más de mil copias y recibí tan buenas críticas de medios especializados, casi no podía creérmelo.

Después vino lo más difícil. Escribir la segunda parte. Pero el proyecto aburrido de Frankfurt había terminado, ahora llegaba uno de esos de agárrate que vienen curvas. Además ahora tenía una familia y menos tiempo libre. Y, como es normal, mis expectativas de calidad no son las mismas que al principio, y supongo que las de mis lectores tampoco.

Pero si algo he oído desde que me dedico a escribir, es que la carrera de un autor no es un sprint sino una maratón, y lo que se premia es la persistencia. Y de eso no me falta, asi que, cuatro años después, aquí sigo. Por el día, trabajo y paso tiempo con mi familia. Por la noche, David Nel y unas cuantas tazas de café (irlandés, cuando me atasco) toman el relevo. La foto que ves aquí al lado es de antes del nacimiento de mi hija, ahora tengo bastante más ojeras. Quizá menos pelo también, pero eso no lo voy a reconocer tan fácilmente.

En fin, si has leído hasta aquí, solo me queda agradecerte tu confianza y asegurarte que, aunque escribo lento, escribo. Si te apetece, pronto tendrás una nueva novela mía entre tus manos. Y muchas más después.

Entrevistas a David Nel:

Red Literaria Falsaria               Blog Las Mentiras que Escribí               Blog Cazadora de Historias

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