¿Cómo no vimos venir el desastre?

Selenelion Visual Art (MMXVIII)

Había reservado un tema un poco más optimista para retomar la actividad bloguera, pero la semana pasada vi un documental que me hizo cambiar de opinion. No es un documental imparcial, pero aún así me pareció de lo más interesante que he visto últimamente. Se trata de “A World in Disarray”, un reportaje de Vice estrenado por HBO y basado en el libro del mismo nombre de Richard Haass, un veterano diplomático estadounidense que actualmente preside el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR).

El documental trata sobre la actual inestabilidad de las relaciones internacionales desde el punto de vista de EEUU. O, en otras palabras, cómo los americanos se lamentan de no ser capaces de manejar el cotarro como antes y cómo, en consecuencia y siempre según el autor, la tercera guerra mundial puede estallar en cualquier momento.

Para llegar a tal conclusión, se centra en 4 conflictos mundiales que indican quiénes son los principales actores del momento y por qué son una amenaza para la paz mundial:

  • Ucrania

La anexión de Crimea y posteriores conflictos en el este de Ucrania no son más que, según los americanos, un intento de Rusia de calibrar la respuesta de la comunidad internacional. Putin siente que Gorbachov, lejos de ser el héroe democrático que vemos en Occidente, es un enemigo del pueblo ruso que puso en bandeja el fin de la Unión Soviética y el comienzo de la decadencia del país. Para colmo, muchos de los países ex-soviéticos del este de Europa se han unido a la OTAN, una afrenta difícil de asumir por un gobierno tan orgulloso como el de Putin. Quieren recuperar el poder de antaño, y la falta de respuesta al conflicto ucraniano por parte de la OTAN podría desencadenar el siguiente paso en el plan de Putin.

  • Siria

¿Cuál es el nivel adecuado de intervencionismo que EEUU debería tener en cuenta en su política exterior? En 2003 los americanos comenzaron una guerra en Irak para reestablecer la democracia, ignorando que aquel país era un criadero de violencia que Sadam Hussein, a pesar de todos sus defectos y errores, se había ocupado de mantener a raya. El nuevo gobierno democrático no pudo detener el crecimiento de grupos radicales tanto de suníes como chiítas, apoyados por Irán y Arabia Saudí. En estos años se produjeron, según que fuentes, entre 100.000 y 600.000 muertes de civiles. Además, este fue el origen del surgimiento de ISIS, una figura clave en la Guerra civil de Siria. Por tanto, lo que está ocurriendo en este país es consecuencia, entre otros factores, de la política exterior estadounidense. Uno podría esperar entonces que los americanos trataran de intervenir en el asunto. Sin embargo, Obama decidió quedarse al margen, dejando que Rusia tome un papel decisivo apoyando al gobierno de Asad. El resultado: más de medio millón de muertos, un millón y medio de heridos y 5 millones de refugiados, algo que tiene mucho que ver con el creciente apoyo a partidos de extrema derecha en Europa ¿De verdad era el polo opuesto la decision adecuada?

  • Corea del Norte

Si estallara una Guerra entre EEUU y Corea del Norte, está claro quien perdería. Lo que no está tan claro es cuál sería el coste para los americanos. A fecha de estreno del documental, las tensiones estaban en su punto máximo después de que el gobierno de Kim Jong-un hubiera realizado pruebas nucleares de nuevo. Considerando la línea poco tolerante que Trump había venido demostrando, las expectativas no podían ser muy halagüenas. Sin embargo, en junio de este año el dictador asiático sorprendió solicitando una cumbre con Trump en Singapur. Después de esta reunion, los dos países firmaron una declaración conjunta en la que se pedían mutuamente “seguridad, estabilidad y paz duradera”. Es una gran noticia, aunque dada la imprevisibilidad de ambos líderes, las tensiones podrían volver en cualquier momento. Sin ir más lejos, la semana pasada Pyongyang anunció que había probado un “arma táctica ultramoderna” por primera vez desde el comienzo de las negociaciones y en protesta por la lentitud de las mismas. Como curiosidad, sólo el 23% de los americanos piensan que deberían atacar a Corea del Norte. El resto opina que sólo deberían atacar si los norcoreanos atacan primero.

  • China

En los tiempos de la Guerra Fría, el gran temor era una escalada de las tensiones hasta el punto de que una guerra nuclear entre EEUU y Rusia fuera inevitable. Era una situación delicada, pero no demasiado compleja si la comparamos con la de hoy en día. Quizá no nos encontremos tan cerca del desastre como lo estuvieron en su día las dos superpotencias nucleares, pero el número de actores incrementa las posibilidades de que surja cualquier conflicto. Entre ellos destaca China, un país que, como Rusia, no oculta su ambición de volver a ser el país más poderoso del mundo. A diferencia de Rusia, su potencial no se basa sólo en su capacidad militar, sino también en una economía dinámica e innovadora que crece a un ritmo nunca visto en un país de su tamaño. No solo eso, sino que China es consciente de su nuevo estatus y eso se traduce en una política exterior mucho más asertiva y ambiciosa. China ya no se mantiene al margen, sino que lucha para ejercer su influencia y mantiene posiciones mucho más enérgicas en su propia defensa. Por ejemplo, sus maniobras para defender lo que considera sus territorios en el Mar del Sur de China suponen un riesgo mucho mayor de conflicto con los países vecinos.

En conclusion, cuando uno ve este reportaje, acaba convencido de que lo más prudente ahora mismo sería mudarse a la Antártida o invertir todos sus ahorros en un búnker capaz de resistir un apocalipsis nuclear. ¿Está justificado tanto alarmismo? Quizás se debe a que el documental salió a la luz el año pasado y puede que en aquel momento las cosas se vieran desde un punto de vista más pesimista… ¿o estamos ahora peor que entonces? En los últimos meses, a pesar de que no hayan surgido nuevos grandes conflictos, si que se han producido ciertos eventos que podrían llevarnos en la dirección equivocada (solo en los últimos días ya se me vienen tres a la cabeza: la OTAN realizando pruebas militares en Noruega, Merkel y Macron hablando de un ejército europeo y Bolsonaro ganando las elecciones en Brasil). Estas pequeñas noticias no nos dicen nada por sí mismas, pero quizás algún día echemos la vista atrás, las miremos a todas en su conjunto, y nos preguntaremos “¿cómo no vimos venir el desastre?”. Espero que no sea así.

Publicado en Política Internacional.

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