Guía de los viajes en el tiempo. Capítulo 3: Líneas Temporales Paralelas

NOTA: Este es el tercer capítulo de una serie sobre viajes en el tiempo. Para saber más sobre la estructura de la serie y sobre el contenido del resto de capítulos, dirígete a la introducción.


Debido al éxito de la historia de Julian en el capítulo anterior, he modificado una pequeña parte del artículo de hoy para complacer a sus fans y darle algo de presencia al pobre hombre, aunque no sea él el protagonista.

Ese papel queda reservado para alguien mucho más malvado.

En realidad, nuestra estrella invitada de hoy no es una sola persona, sino una raza entera.

Y esta raza no vive en la Tierra. Proviene del planeta Mendrugo, situado en la galaxia Circinus, a unos 13 millones de años luz de la Tierra. Sus habitantes, los mendruguienses, aún no existen. Su planeta todavía no es capaz de albergar vida, pero lo será en unos 735 millones de años. Para entonces, nosotros llevaremos 735 millones de años extintos.

Antes de continuar, vamos a ponerles cara. Por desgracia, el presupuesto no me alcanza para contratar a un ilustrador profesional, así que le he pedido a mi hija de cuatro años que me haga el favor de dibujar a un mendruguiense para vosotros. Aquí lo tenéis:

Guía de los viajes en el tiempo: Mendruguiense

Ya veis. Terrorífico.

1. Teoría de las líneas temporales paralelas

El universo nace con el Big Bang, hace 13.810 millones de años, y, supongamos, muere con el Big Crunch, dentro de 11.496 millones de años. Por tanto, el universo vive durante 25.306 millones de años.

NOTA: no es aleatorio que use el presente simple durante este artículo.

Nosotros existimos, aproximadamente, hacia la mitad de la vida de nuestro universo. Según nuestro sistema de fechas, vivimos desde el año 315.000 a.C., aproximadamente y según qué fuentes (yo he elegido la fecha de la que datan los fósiles de Homo sapiens más antiguos encontrados hasta la fecha, ya que son considerados los primeros cuya anatomía es igual a la nuestra), hasta el año 3.071 d.C., que es cuando nos extinguimos.

Es decir, vivimos durante unos 318.000 años, frente a los 25.306.000.000 años que dura el universo. Esto significa que existimos durante un 0,00126% de la vida del mismo.

Los mendruguienses llegan un poco más lejos: alcanzan el millón de años. Aun así, ambos son periodos brevísimos. Si extrapolamos la vida del universo a nuestro año natural, los humanos habrían existido durante diez minutos en una tarde de mediados de junio. Los mendruguienses duran casi tres horas de una madrugada de principios de julio.

Guía de los viajes en el tiempo. Capítulo 3: Líneas Temporales Paralelas

Al igual que nos sucede con todas las demás especies que existen en nuestro universo, inteligentes o no, los destinos de los humanos y de los mendruguienses nunca se cruzarán. Estamos demasiado lejos, tanto en el tiempo como en el espacio.

O eso creemos.

Un día, los mendruguienses descubren la forma de viajar en el espacio-tiempo. Y lo primero que deciden hacer en ese momento es presentarse en la Tierra en el momento temporal que nosotros entendemos como 2021. De alguna manera, han descubierto que somos una de las razas que se quedó a las puertas del siguiente gran filtro: el de conseguir colonizar su galaxia antes de extinguirse en su propio planeta. Ellos se acercan a ese momento y quieren aprender de nuestros errores.

Sin revelar su presencia, se dedican a observarnos. Eso sí, secuestran a unos cuantos miles de individuos a lo largo de dos siglos, con fines lúdicos y experimentales.

Nuestro amigo Julian es uno de ellos. El pobre hombre seguía aguantando estoicamente las sesiones diarias de grandes éxitos de Los Beatles con los que le torturaba su novia. Ahora que los mendruguienses le han secuestrado, ya no tiene ese problema, pero jamás volverá a ver a Emma, ni al resto de su familia, ni a casarse, ni a tener hijos, ni a participar en la competición anual de comer hamburguesas del Bernie’s con su amigo Blake. En su lugar, pasará el (breve) resto de su vida sirviendo como conejillo de indias para un eminente científico de una raza de insectos octópodos gigantes. Los Beatles no estaban tan mal, al fin y al cabo.

(NOTA: fans de Julian, haceros una idea de que no existe universo o línea temporal en la que este hombre tenga un final feliz).

Ah, y cuando los mendruguienses terminan de investigar a los humanos, les envían un virus que aniquila a todos ellos. El último, un descendiente de Chuck Norris, muere en 2.254.

Y la pregunta es:

¿Por qué no puede Julian disfrutar de una próspera y beatleiana vida junto a Emma hasta su vejez, tal y como se supone que debería haber ocurrido hasta que los mendruguienses descubrieron la máquina del tiempo? ¿Y por qué nosotros hemos de extinguirnos en 2.254, en lugar de continuar ensuciando el planeta y cargándonos a otras especies hasta el 3.071?

 ¿Qué ha ocurrido exactamente?

Recordemos que, al contrario que en la teoría del capítulo dos, solo hay un universo —o, por lo menos, no existe la posibilidad de interactuar con otros universos—. Nada de universos paralelos que se crean al viajar en el tiempo, o que ya existían desde antes.

Sin embargo, según esta teoría, sucede algo que, como humanos, nos cuesta mucho comprender: el tiempo no es unidimensional. Tiene la capacidad de desdoblarse, creando más de una línea temporal.

En la línea temporal inicial, los mendruguienses nunca vinieron. La raza humana se extinguió en el 3.071 d.C. sin haber inventado los viajes en el tiempo, sin haber conocido a especies extraterrestres y sin haber dejado ninguna huella significante más allá de Urano. El universo siguió su curso, hasta que la raza de los mendruguienses se convirtió en la primera en alcanzar el nivel de inteligencia necesario para viajar en el tiempo y en el espacio.

En el momento en que los insectópodos se metieron en esa máquina del tiempo y aparecieron en la Tierra de nuestro año 2021, algo sucedió en el universo. El tiempo se desdobló. Siempre tuvo la capacidad de hacerlo, pero se requiere una cantidad de energía para hacerlo que ninguna especie soñó en conseguir antes de los mendruguienses.

Guía de los viajes en el tiempo. Capítulo 3: Líneas Temporales Paralelas

Y, ¿qué ocurre cuando el tiempo se desdobla?

Algo de lo que solo podrás darte cuenta si vives fuera de este universo (o si vives en él y adquieres la capacidad de percibir cierta dimensión, pero supongamos que eso no puede suceder).

Así que no nos va a quedar más remedio que echar un vistazo a lo que hay fuera de nuestro universo.

Y nuestra búsqueda nos lleva a un chaval preadolescente llamado Zen-chan. Mi hija e ilustradora ya se ha ido a dormir, así que vamos a imaginárnoslo así:

Guía de los viajes en el tiempo: Zen-Chan

Cualquier parecido con el Zeno Sama de Dragon Ball Super es pura coincidencia.

En el día en que Zen-chan cumple doce trillones de años, su madre le regala nuestro universo. El muchacho está emocionado. Puede ver todo lo que ocurre en él, en cualquier punto del espacio, a cualquier escala y en cualquier momento, desde que el universo se crea hasta que se destruye. Tal vez un día le apetece sentarse a contemplar cómo se forma una estrella particular de la galaxia EGS-zs8-1 durante el año 1.345 millones después del Big Bang, mientras que otro día se le antoja averiguar cómo murió el último tardígrado del planeta Tierra, lo que significó el fin de la vida en ese planeta en el año 18.457 millones.

Este universo de juguete tiene una particularidad. Hasta el año 13.810.316.954 (que se corresponde con el 2.021 del calendario gregoriano terrestre) solo puede ver lo que ocurre en una línea temporal. Es como si solo existiera un canal de televisión para esa parte de la historia. Sin embargo, a partir de ese año y hasta el momento en que los mendruguienses retrocedieron en el tiempo, puede elegir entre la línea temporal en la que los mendruguienses destruyeron a los humanos en el 2.254 y la línea en la que nos extinguimos por nuestra cuenta en el 3.071. Depende de lo que le apetezca en ese momento. Como quien elige entre ver la Sexta o la 2.

Hasta aquí, es sencillo. Zen-chan no lo sabe todavía, pero lo cierto es que a su madre le vendieron un universo aburrido, uno en el que solo ocurrió un viaje en el tiempo y, por consiguiente, solo puede acceder a dos líneas temporales. Sí, el nivel de determinismo no es muy alto, con lo cual las dos líneas son bastante diferentes, pero siguen siendo solo dos líneas. Quizá su madre no tenía un gran presupuesto para su cumpleaños y lo compró en un mercadillo callejero de universos, o tal vez se lo vendieron defectuoso, o incluso puede que no tuviera ni idea de cómo funciona esto de los universos porque a la edad de su hijo ella jugaba con otras cosas y la tecnología no es lo suyo y el dios que regenta el negocio de universos de la esquina necesitaba el dinero y se aprovechó de ello.

El caso es que, un día, Zen-chan va a jugar a casa de un amiguito y ocurre lo inevitable: se da cuenta de que su universo es un mojón. Definitivamente, el de su amigo es mucho más interesante. En él hubo varias especies que pasaron los grandes filtros y alcanzaron la inteligencia necesaria para viajar en el tiempo. Además, cada una de ellas lo hizo varias veces, por lo que su amigo puede acceder a nada menos que a 451 líneas temporales. Es como cuando estabas emocionado con tu Atari y tu amigo te invitaba a su casa a jugar al Donkey Kong Country de la Super Nintendo. Y, para más inri, ni siquiera aquel es el mejor universo. Dicen que los hay con billones de líneas temporales y con niveles de determinismo bajísimos. Que sus habitantes viajaban en el tiempo continuamente, hasta para evitar comer las judías blancas del almuerzo para no sentirse flatulentos durante la cita de por la noche, y que las consecuencias de tales cambios eran impredecibles y podían llegar a destruir galaxias enteras.

Decepcionado, Zen-chan guarda su tedioso universo en un baúl de trastos viejos y se olvida de él para siempre. Lo que les ocurra a humanos y a mendruguienses es algo que nunca le importará a nadie.

Fin de la historia. Hora de pasar a la prueba de fuego.

2. Resolución de las paradojas según la teoría de las líneas temporales paralelas

Como expliqué en la introducción, en cada artículo de esta serie hablaremos de una teoría, y cada teoría deberá responder a las seis paradojas que analizamos en el capítulo 1.

2.1. Solución a la paradoja del abuelo

Esta paradoja no constituye ninguna amenaza para la consistencia de la teoría de las líneas temporales paralelas:

  1. Estamos en 2020 en la línea temporal 1 (LT1). Con la misión de matar a mi abuelo, viajo a 1956, creando LT2 y provocando el desdoblamiento del tiempo. Mi universo ya tiene un canal más. Enhorabuena al comprador, ahora su universo es un poquito más interesante.
  2. Encuentro a mi abuelo en el 1956 de LT2 y acabo con su vida.
  3. Mi padre no nacerá en LT2. Yo tampoco.
  4. Hora de volver al presente (2020). Ahora, imaginemos que mi máquina del tiempo me ofrece dos opciones:

Guía de los viajes en el tiempo: Abuelito is dead

¿Cuál elegirías tú?

Piénsalo bien, tu vida depende de ello.

En serio. Piénsalo.

¿Ya has decidido?

Este es tu destino:

  1. Si vuelves a LT1, habrás fracasado. Todo seguirá como antes. Tu abuelo estará vivo.
  2. Si la opción elegida es LT2, la misión habrá sido un éxito. Pero… ¿a qué precio? En cuanto pulsas el botón de volver, estarás firmando tu sentencia de muerte. Desaparecerás de inmediato, ya que no existes en esa realidad.

Conclusión: no hay paradoja, pero tampoco hay final feliz.

2.2. Solución a la paradoja de la pandemia

Gracias a esta teoría, tampoco hay paradoja:

  1. Año 2056. La humanidad ha sido diezmada y vive bajo tierra para evitar ser infectada por un virus que vive en los animales de la superficie y que se contagia muy fácilmente. Recibo el encargo de volver a 2025 para matar a la persona que lo inició todo. Así, creo LT2.
  2. Llego al 2025 de LT2 y me cargo al presidente de Brasil, cuyas decisiones desembocaron en la propagación de la enfermedad. Sin embargo, sin saber que yo mismo soy portador del virus, se lo transmito a cinco personas en el proceso, iniciando la pandemia que traté de evitar (aunque en ese momento yo no soy consciente de ello).
  3. Aún con la sangre en las manos, me sale la misma pantallita de decisión en la máquina del tiempo: ¿vuelvo al 2056 de LT1 o al de LT2?
  4. Si vuelvo a LT1, nada habrá cambiado. Se me acusará de haber fracasado en mi misión.
  5. Si vuelvo a LT2, ¿con qué me encontraré? Depende del nivel de determinismo de nuestro universo, o de esta línea temporal, si es que el determinismo puede configurarse a nivel de línea temporal:
  • Nivel de determinismo alto: la situación resultante será la misma que en el presente de LT1, y también se me acusará de haber fracasado. Eso sí, si me fijo en los datos del inicio de la pandemia, seré capaz de demostrar que hay cierta variación en el desarrollo de los infectados, aunque el resultado final sea el mismo.
  • Nivel de determinismo bajo: puede ocurrir cualquier cosa. Desde que el plan funcione por casualidad (por ejemplo, si las cinco personas a las que infecté mueren en un accidente antes de entrar en contacto con más gente) hasta que el virus se vuelva más agresivo (por producirse una mutación en una de esas cinco personas) y ningún humano sobreviva.

2.3. Solución a la paradoja de la inexistencia de los viajeros en el tiempo

Persona escéptica (PE): Si el viaje en el tiempo existe ¿por qué no vemos a viajeros en el tiempo?

Creyente en los viajes en el tiempo (CV): Porque están en otra línea temporal.

PE: ¿Y no debería haber alguno en nuestra línea temporal? Por lo menos uno, aquel cuyo viaje dio como resultado la creación de la línea.

CV: No creo que le haga gracia que sepamos que nuestra vida podría ser mejor en otra línea temporal y que es su culpa que vivamos en esta.

PE: ¿No crees que, si algo tan disruptivo como los viajes en el tiempo existe, alguien lo habría revelado ya, voluntaria o involuntariamente?

CV: Que los viajes en el tiempo existan no significa que se usen continuamente. A lo mejor solo sucedió una vez y nunca nos dimos cuenta. Quizás quien viajó ni siquiera era humano.

PE: En otras palabras, no te hacen falta pruebas. Da igual cuánto te lo razone, vas a seguir creyendo en los viajes en el tiempo ciegamente. Muy maduro.

CV: ¿Qué tal si dejamos el tema y me cuentas otra vez la historia de ese crucifijo que llevas colgado al cuello?

2.4. ¿Es posible cambiar el pasado?

Ya he respondido a esta pregunta de manera indirecta en los casos anteriores: sí, se puede, aunque un viaje al pasado dividirá el tiempo en dos. La línea temporal original (LT1) permanecerá intacta y los cambios se aplicarán a una segunda línea temporal (LT2).

Ahora supongamos que mi máquina del tiempo no me ofrece la pantallita de decisión. Que la opción de volver al presente de LT1 o de LT2 no existe. Puede que se deba a que compré la máquina en Wallapop y ya está un poco viejuna o, lo que es más lógico, que el universo siempre busca restablecer su equilibrio, con lo cual me veré obligado a volver a mi línea temporal.

En ese caso, la respuesta adquiere matices: sí, puedo cambiar el pasado, pero no seré yo quien disfrute o sufra las consecuencias, sino mi versión en otra línea temporal. Desde mi punto de vista, el curso de la historia es inalterable.

2.5. ¿Existe la duplicación de identidad?

Al igual que sucedía con los universos paralelos, no hay reglas específicas. Extrapolo lo que ya expliqué en ese artículo a esta teoría:

Si vuelvo al pasado (creando LT2), en un punto en el que una versión más joven de mi mismo existe, puedo conocerme, presentarme, tomarme una caña conmigo mismo y darme algún consejo para el futuro. Así, el yo de LT2 tomará mejores decisiones y, en teoría, será más feliz. Sin embargo, eso no significa que yo seré más feliz. Habré ayudado a mi yo de otra LT, pero no habré cambiado mi propio pasado. Cuando vuelva al presente de LT1, la misma mierda seguirá donde la dejé.

¿Y si tengo la opción de volver al presente de LT2 y elijo hacerlo? En ese caso, me encontraré con que la versión joven de mi mismo ya tiene mi edad y está disfrutando de los consejos que le di. ¿Es la solución matarle y sustituirle? Aparte de ser una solución de dudosa moral (lo sé, lo mismo puede decirse de matar a tu abuelo o al presidente de Brasil), ¿permitiría el universo que desaparezca sin dejar rastro en LT1?

Si la respuesta es que sí, nuestro universo es mucho más complicado y cruel de lo que creemos.

Si la respuesta es que no, esto nos facilita el análisis, aunque da lugar a una nueva pregunta sin respuesta. La pregunta del millón:

¿Cómo perciben todo esto los afectados?

Esto nos lleva de nuevo a pensar en Julian: en LT1, es feliz y su mayor preocupación es verse resignado a escuchar Abbey Road tres veces al día durante el resto de su vida. En LT2 ha sido encerrado por los mendruguienses y será torturado hasta morir.

No nos olvidemos de que no estamos hablando de universos paralelos. Es el mismo universo y, por tanto, la misma persona, la que está viviendo dos cosas a la vez. Esta hipótesis nos obliga a pensar en conceptos demasiado abstractos para nuestra mente.

Quien propone esta teoría conjetura también con la posibilidad de que nuestro alma sea un repositorio de todas las experiencias que suceden en diferentes líneas temporales. Que exista a un nivel superior, enriqueciéndose de todo lo que sucede en las diferentes vidas de cada línea temporal, que no tienen constancia unas de otras. Atreviéndonos a meternos en terreno religioso, tal vez incluso exista algo equivalente al cielo y al infierno, y la decisión de si vamos a uno o a otro depende de la suma de actos que hemos realizado en todas las líneas.

Y, por qué no, puede que esta teoría del alma sea también aplicable en caso de existir universos paralelos.

2.6. ¿Puedo volver al momento y lugar que abandoné?

En la pregunta anterior nos hemos planteado si la vuelta se produciría a LT1 o a LT2.

Ahora, la cuestión es: ¿y si la vuelta no es posible y he de quedarme atrapado en el pasado?

La lógica diría que esto no es así, que el universo busca restablecer el equilibrio y que me mandará de vuelta a LT1. De lo contrario, desapareceré de una línea temporal y existiré dos veces en otra (quizá incluso simultáneamente). No parece tener demasiado sentido.

Si tuviera que apostar por la opción correcta, me inclinaría por la de que los viajes al pasado deben seguir ciertas reglas, entre las que se incluyen la duración del viaje y la certeza de que se regresará al presente de la línea temporal de origen (LT1).

También existe una teoría alternativa:

Si viajo a un momento del pasado en el que ya he nacido, es imposible que mi cuerpo exista dos veces. En ese caso mi alma ocupará mi cuerpo de aquel momento. Esto puede ser confuso y no crea más que interrogantes adicionales. Imagina que estabas dando un paseo en bici en 2019 y de repente tu yo de 2045 vino al pasado y se metió en tu cuerpo. ¿Quién de los dos eres ahora? ¿Y qué recuerdos tendrás cuando tu yo de 2045 regrese a 2045?

David Olier se atreve a dar respuesta a esta última pregunta en su artículo sobre paradojas temporales. Él lo llama solapamiento mental y se basa en el argumento de El efecto mariposa:

 “…por muchas cosas que cambiases en el pasado, tu yo presente recordaría todas y cada una de las líneas temporales modificadas… …cualquier alteración de tu línea temporal en la que tú siguieras vivo daría como resultado una de las paradojas temporales más impactantes para tu cerebro: recordarías no una vida, sino dos, tres, cuatro… tantas como viajes en el tiempo hayas hecho”

3. Conclusiones

Al no conocer las reglas del universo, no podemos descartar nada. Sin embargo, teniendo en cuenta el conocimiento actual de las leyes de la física, sí podemos decir que la teoría de líneas temporales paralelas es menos probable que la hipótesis de los universos paralelos o que la de la línea temporal y espacial única (que veremos en el próximo capítulo).

¿Por qué?

Sencillo: una línea temporal es un lugar del espacio-tiempo en el que están pasando cosas. Para que pasen, se necesita materia y energía. Átomos y moléculas. Todo existe de nuevo, con la única particularidad de que está ordenado de otra manera. Por tanto, por definición, nos encontramos ante otro universo.

Por eso, no es que esta teoría sea menos probable, es que, en realidad, estamos hablando de lo mismo que en la teoría de universos paralelos. Según la física, no hay necesidad de separar ambas teorías, los únicos interrogantes serían aquellos para averiguar cómo funcionan esos universos y cómo interaccionan entre ellos.

Quizá esta sea la razón por la que la no hemos visto muchas novelas o películas basadas en esta teoría. Es difícil de explicar y de comprender. Incluso si lo conseguimos, lo hacemos con la sensación de que hemos encontrado más preguntas que respuestas.

Antes de pasar a las referencias, aquí teneís la tabla de teorías y paradojas actualizada. Como véis, las respuestas, en la práctica, no difieren mucho de las que obtuvimos con la teoría de los universos paralelos:

Paradojas Temporales y Teorías 3

4. Líneas temporales paralelas en la ciencia ficción

Además de la película El efecto mariposa, a la que acabo de hacer referencia, he rescatado dos ejemplos que escenifican esta teoría:

La premisa científica es que existen objetos que trascienden la dimensión del tiempo, lo cual significa que pueden existir en dos momentos temporales de manera simultánea. Esto es lo que sucede con una tormenta que tiene lugar en 1989 y 2009. Las ondas electromagnéticas provocadas por la misma afectan a la televisión y a la videocámara de Nico, un niño que vive en 1989, permitiéndole comunicarse con Vera, la mujer que vive en esa casa en 2009. Vera le dice que no salga a la calle esa noche porque de lo contrario va a morir (LT1). Nico le hace caso y no muere, pero esto provoca que Vera abra una línea temporal (LT2) en la que su hija no existe (eso sí, consigue que Nico viva).

SPOILER: Al final, Vera consigue crear una tercera línea temporal en la que Nico vive y su hija existe. La película termina felizmente asumiendo que esa es la única línea temporal que cuenta. No se pregunta qué sucede con las otras dos. Esto podría incluso insinuar que nos hallamos ante un escenario de línea temporal única en la que se puede cambiar el pasado. Lo único que me da a entender que esto no es así, y la razón por la que incluyo esta peli en esta hipótesis, es que Vera tiene recuerdos de otras líneas temporales cuando toca a ciertas personas. En mi opinión, esto es demasiado ambiguo y no me convence demasiado. La peli es muy recomendable y entretenida, pero, si pudiera cambiar algo, profundizaría más en las relaciones entre líneas temporales.

La Dra. Givens es una profesora de universidad que inventa una máquina del tiempo. Viaja varias veces al pasado y, cada vez que vuelve, tiene recuerdos de todo lo que ha ocurrido desde entonces, tanto en la línea original como en la modificada. El problema es que, cuanto más viaja al pasado, más se deteriora su salud. En sus palabras:

«Hay únicamente un problema. Quien viaja en el tiempo, recuerda no solamente la línea temporal alterada sino también la línea original. Cada vez que utilizo esa técnica, un nuevo universo de posibilidades irrumpe en mi cabeza y mi cerebro ya no resiste más. Creo que esta hemorragia ha sido la última».

No se si esto afectaría a la salud física, pero, desde luego, debe haber un límite de líneas temporales que tu cerebro puede recordar sin que afecte a tu percepción de la realidad, es decir, sin que te vuelvas loco.


Me parece adecuado terminar con este ejemplo, ya que comienzo a correr el riesgo de a mi cerebro le ocurra lo mismo que a la Dra. Givens. Me despido hasta la semana que viene. En el próximo capítulo hablaremos de una teoría mucho más sencilla (o no): la línea temporal única.


Si quieres continuar leyendo, pasa al capítulo 4 (teoría de la línea temporal y espacial única).

Para saber más sobre la estructura de esta serie y sobre el contenido del resto de capítulos, dirígete a la introducción.

Si te gustaría recibir noticias sobre mis próximos proyectos o avisos cuando publique nuevas entradas, suscríbete a mi lista de correo.

 

Publicado en Ciencia Ficción, Viajes en el Tiempo.

4 Comentarios

  1. Durante la tormenta, me la apunto. Parece similar a Frecuency o la Casa del Lago, que me gustaron, así que seguro que me gusta y además es cine patrio😉

  2. Es clarisimo que lineas temporales paralelas es lo mismo que universos paralelos. Por otro lado, el viaje instantaneo en el tiempo, o sea no el de Tenet, es en realidad un swap del contenido de la cabina de la maquina del tiempo en el presente (de la linea temporal 1) por el contenido de un volumen equivalente en el pasado (de la linea temporal nueva 2). Porque las moleculas de aire del volumen que va a ser ocupado por el viajero del tiempo no pueden simplemente dejar de existir. Notese que da lo mismo mandar a alguien al pasado trayendo aire al presente que mandar aire al pasado trayendo a alguien al presente, siendo esto ultimo el argumento de la pelicula Freejack.

    • Juan, me apunto la peli de Freejack para mi siguiente entrada, no la conocía. Y coincido contigo en que las líneas temporales paralelas son lo mismo que los universos paralelos. La única razón por la que les dedico un capítulo es porque en la ciencia ficción muchas veces se tratan como si fueran un escenario diferente, lo que da lugar a situaciones que, aunque se adentren más en lo fantástico, son interesantes. Gracias por comentar!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *