Guía de los viajes en el tiempo. Capítulo 2: Universos Paralelos

NOTA: Este es el segundo capítulo de una serie sobre viajes en el tiempo. Para saber más sobre la estructura de la serie y sobre el contenido del resto de capítulos, dirígete a la introducción.


Hoy contamos con un invitado especial que nos ayudará a explicar la teoría de los universos paralelos.

Os presento a Julian:

Guía de los viajes en el tiempo: Julian

Disculpadle su falta de entusiasmo, Julian no está teniendo un buen día. Acaba de verse envuelto en una discusión con su novia, Emma, que le ha mandado a dar un paseo para que le dé el aire y reflexione. Y así le hemos encontrado, sentado en una boca de incendios de Nueva York mientras piensa en la mejor manera de resolver el entuerto.

De momento, solo hay algo que tiene claro: la culpa es de los Beatles.

1. Teoría de los universos paralelos

A Emma, la novia de Julian, le vuelve loca la banda de Liverpool. Tiene todos sus discos, incluyendo uno de vinilo de Abbey Road de 1969, valorado en 3.400 dólares y que, para consternación de Julian, se niega a vender. Además, es la usuaria de Spotify que más listas de reproducción de los Beatles ha creado, acumulando un total de casi 15.000 seguidores. Como os podéis imaginar, en el minúsculo apartamento de Hell’s Kitchen que Julian y Emma comparten, no suena otra cosa.

Hoy es martes, 8 de diciembre de 2020. Una fecha muy especial para Emma, ya que se cumplen cuarenta años de la muerte de John Lennon. Por ello, Julian accedió a pedir el día libre en el trabajo, igual que ella, para acudir a la ceremonia que se celebrará a las 11 de la mañana junto al edificio Dakota, el lugar de su muerte.

Sobre las 10, cuando están a punto de abandonar el piso, suena el teléfono de Julian. Se trata de Blake, su mejor amigo de la universidad, quien, con voz temblorosa, le cuenta que su madre acaba de ser ingresada en un hospital de Dallas. Su cáncer ha empeorado en las últimas horas y no le queda mucho de vida. Por eso, Blake debe pedirle algo urgente a Julian: necesita pasarse por su piso esta mañana para recuperar el ejemplar de El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger, que le prestó hace tiempo. Se trata de una copia firmada por el autor que, en realidad, pertenecía a su madre. «Y tiene que ser ahora, ya que mi vuelo sale a las dos de la tarde», dice.

Julian duda un momento, pero al final accede. Sabe que esto significa que no podrá acompañar a Emma a la ceremonia en recuerdo de Lennon, pero le parece más importante quedar con su amigo para apoyarle en un momento tan difícil, por no mencionar lo horrible que sería no devolverle la novela de Salinger. Por lo visto, era el libro favorito de su madre y ella desea ser enterrada junto a él.

Cuando le da las noticias a su novia, se sorprende al ver lo furiosa que ella se pone. Lo cierto es que Emma también tiene su parte de razón: para ella, los Beatles y, en concreto, John Lennon, no solo son una leyenda, sino también su mayor nexo de unión con su hermana mayor, que murió en un accidente hace unos meses. Ambas presumían de ser las mayores fans de los Beatles que existen y planeaban asistir a esta ceremonia juntas. Por tanto, se trata de un momento muy delicado y emocional para Emma, y había contado con que Julian estuviera allí.

Julian trata de retractarse, pero ya es demasiado tarde. «Si no eres capaz de priorizar, quizá no deberías estar conmigo». Emma decide pasar la mañana sola en casa y le manda a la calle a que piense un rato.

Y así le encontramos, sentado en la boca de incendios mientras piensa en lo que ha hecho y sostiene el libro de Salinger en la mano, en espera de que llegue su amigo Blake. Su siguiente conclusión, tras culpar a los Beatles, es que está acojonado. Descubre que tiene mucho miedo de lo que le pueda estar pasando por la cabeza a su novia en estos momentos. A pesar del error de hoy, está muy enamorado de ella y no puede concebir que Emma decida poner fin a la relación.

Antes de que pueda pensar en una solución, algo ocurre: la boca de incendios comienza a temblar y, cuando Julian se levanta y la mira, descubre que se ha convertido en una máquina del tiempo.

(NOTA: lo sé, suspenso en originalidad. Pero, como dije en la introducción, dejemos la tecnología para el capítulo siete. Lo importante hoy es el viaje en sí)

A través de la boca de incendios, a Julian se le ocurre viajar al mismo día de 1980 para evitar el asesinato de John Lennon. Mismo lugar, misma hora. Al llegar, mira el reloj: son las 10:45. Sabe que el homicidio se produjo a las 11:07. Corre como alma que lleva el diablo por la novena avenida hasta llegar a 72nd Street, donde se encuentra el edificio Dakota. Allí ve a Lennon junto a Yoko Ono, entrando en su apartamento. Les grita, captando su atención, lo que provoca que el joven que se acercaba a ellos por detrás se dé la vuelta y se marche corriendo.

Misión cumplida. Lennon no morirá hoy. Ahora podrá devolverle el libro a Blake sin temor a que Emma se enfade. Satisfecho, regresa a la boca de incendios de Hell’s Kitchen.

¿Misión cumplida?

Por desgracia, no depende de él. Lo explico con tres escenarios.

Escenario 1 – YESTERDAY

Julian regresa al presente. Espera un par de minutos junto a la boca de incendios hasta que aparece Blake. Se dan un abrazo, Julian le devuelve el libro, le invita a un café para llevar y le acompaña a la estación de metro más próxima, donde se despiden con la promesa de verse más a menudo.

Tras decir adiós a su amigo, Julian regresa al apartamento. Emma está en el trabajo, aunque se ha dejado la música encendida y en el salón suena Yesterday a todo volumen. Va a la cocina, examina el calendario de pared y constata que el 9 de diciembre está marcado en el calendario con una carita triste. Lennon murió un día después. Mañana acudirá con Emma a la ceremonia y se comportará como el mejor novio de la historia.

Escenario 2 – HELP

 Julian regresa al presente. Espera junto a la boca de incendios, pero allí no aparece nadie. Llama a Blake para preguntarle si su metro lleva retraso, pero su amigo no sabe de qué está hablando. De hecho, tiene que colgar cuanto antes, ya que necesita ir corriendo al aeropuerto para volar a Dallas, ya que su madre se ha puesto muy enferma. Julian se lleva la mano al bolsillo del abrigo y descubre que el libro ya no está allí.

Cuando vuelve a casa, llama por teléfono a Emma para preguntarle si ha visto la copia de El guardian entre el centeno por algún sitio, pero su novia ni siquiera conoce esa novela. Además, se da cuenta de que todos los discos de los Beatles han desaparecido, incluido Abbey Road. Cuando le pregunta por ellos, ella le contesta que no sabe de qué narices está hablando, que Lennon es un payaso y que su banda siempre le ha parecido sobrevalorada.

Escenario 3 – LET IT BE

 Julian regresa al presente. La boca de incendios ya no está allí. De hecho, su calle tiene un aspecto completamente distinto. Los edificios se encuentran medio derruidos, las tiendas han sido abandonadas y no se ve un alma. Es como si hubiera pasado un tornado hace años y los habitantes de Nueva York no se hubieran preocupado en reconstruir la ciudad.

Se dirige a su casa. La puerta del portal está rota, el ascensor no funciona y las escaleras están llenas de escombros. Intenta abrir la puerta, pero la llave no funciona. Oye unos pasos dentro y, antes de que le dé tiempo a reaccionar, la puerta se abre unos centímetros. A través del hueco, una señora que no conoce le apunta con un arma y le dice que si no desaparece de ahí le freirá los sesos.

¿Qué ha ocurrido?

Julian no ha viajado en el tiempo, como el cree. O, por lo menos, no ha viajado únicamente en el tiempo. También se ha desplazado a otro universo.

Según la teoría que nos ocupa hoy, cuando alguien viaja hacia el pasado, no lo hace al pasado que nosotros conocemos. En realidad, llega a un lugar que tiene, en apariencia, el mismo aspecto que recordamos, pero que pertenece a un universo paralelo. Allí podrá hacer todos los cambios que desee. La realidad de ese universo paralelo seguirá su curso, siempre afectada en menor o mayor medida por las acciones del viajero.

Como resultado, el momento presente del universo paralelo, con relación al momento presente de nuestro universo, puede ser:

  • Igual, excepto por algún detalle insignificante (Escenario 1 – YESTERDAY): Lennon murió un día después. El universo corrigió su curso y volvió a convergir con el nuestro de manera que, a 2020, los cambios son imperceptibles a gran escala.
  • Parecido (Escenario 2 – HELP): la novela de Salinger no es tan conocida, ya que el asesino de John Lennon nunca pudo hacer publicidad gratuita de ella. Además, los actos de Lennon durante los años 80 perjudicaron su imagen y la de los Beatles hasta el punto de que a Emma ya no le gustan. El universo, o la entidad que lo rige (aquí mencionamos por primera vez un componente filosófico que desarrollaremos en detalle en sucesivos capítulos), adquiere una posición intermedia en cuanto a su nivel de intervención. Los cambios sucederán, pero solo hasta cierto punto. Sería como un padre que deja a su hijo total libertad, pero solo hasta el punto en el que este intenta introducir al gato en el microondas.
  • Radicalmente distinto (Escenario tres – LET IT BE): de alguna manera, el hecho de que Lennon siguiera vivo desencadenó una guerra que devastó Nueva York. El universo no se autocorrige, sino que deja a los cambios seguir su curso. En algunos casos, el efecto dominó resultante puede acarrear grandes consecuencias.

En cualquiera de los tres casos, al viajar en el tiempo, Julian ha abandonado definitivamente nuestro universo. Ya nunca volverá a ver a Emma. O, por lo menos, a la Emma que él conoció. En el mejor de los casos (Escenario 1 – YESTERDAY), se reunirá con la Emma del universo paralelo. En el peor de los casos (Escenario tres – LET IT BE), no volverá a ver a ninguna Emma.

El hecho de que Julian acabe en un escenario o en otro depende del nivel de determinismo que rija el universo en el que recala. Mejor lo explico con una imagen:

Guía de los viajes en el tiempo: escala determinismo

Lo que ocurre en el extremo derecho de este espectro es el efecto mariposa. Nada está escrito, todo lo que sucede tiene el potencial de desencadenar resultados imprevistos.

Por el contrario, un universo en el extremo izquierdo de la escala sería un lugar en el que ningún cambio está permitido. Todo lo que ocurre está predeterminado. Si Julian viajara a él, no sería capaz de cambiar nada, por mucho que lo intentara. De hecho, es discutible que pudiera viajar en absoluto, ya que su mera presencia y el hecho de que respire ese aire ya suponen un cambio.

Esta es la primera vez que nos cruzamos con el concepto de determinismo. Como veréis más adelante, se trata de una idea clave para entender los viajes en el tiempo y recurriremos a ella a menudo.

De acuerdo, hasta aquí todo es más o menos sencillo. Es la hora de subir el grado de dificultad:

¿El universo paralelo ya existe? ¿O se crea cuando Julian viaja a él?

 Siempre teniendo en cuenta que todas las opciones que barajamos hoy son completamente hipotéticas, la primera opción parece menos factible que la segunda. ¿Por qué?

Desde un punto de vista práctico, tiene soluciones poco elegantes para las paradojas, en especial para la duplicación de identidad.

Imagina que Julian, en lugar de regresar a 1980, viaja solo una hora hacia atrás para evitar cogerle el teléfono a Blake y así nunca discutir con su novia.

Ahora tenemos dos Julians: Julian11 (el del presente, las once de la mañana) y Julian10 (el del pasado, las diez).

Si un universo se crea de la nada, Julian11 ocupará su propio lugar en el nuevo universo. Julian11 sustituirá a Julian10, que nunca existió porque ese universo no existía hasta que Julian viajó a él. No hay duplicación.

Sin embargo, si Julian11 viaja a un universo que ya existía, ¿qué pasa con Julian10? ¿El universo se lo carga? ¿O Julian10 adquiere la conciencia de Julian11? ¿O existen ambos a la vez y Julian11 debe convencer a Julian10 para que no la cague?

Sea como fuere, ninguno de estos tres supuestos parece tan lógico y limpio como el resultante de crear un nuevo universo. Recordad que estamos analizando este supuesto desde la ciencia ficción. Las leyes físicas tendrían algo que decir en contra de reunir la energía necesaria para crear un universo de la nada, pero tampoco pueden demostrar que los universos paralelos existan, por lo que queda a nuestra elección decidir cuál opción es más lógica.

A falta de evidencia, recurrimos al principio de la navaja de Ockham y elegimos la hipótesis más simple. Si yo fuera regidor de universos (o autor de una novela sobre viajes en el tiempo), preferiría la de crear un universo nuevo. Funcionaría de la siguiente manera:

  • Cada vez que se produce un viaje en el tiempo en el universo A, se crea un universo nuevo. Es decir, habrá tantos universos paralelos a A como viajes en el tiempo se hayan hecho desde el mismo.
  • El universo nuevo será exactamente igual a A, por lo menos hasta el momento en el que llega el viajero. En el caso de Julian, los tres universos paralelos que vimos en los tres escenarios eran iguales hasta diciembre de 1980. A partir de ahí, cada uno siguió su camino en base al nivel de determinismo que lo rige.
  • El universo paralelo que se crea cuando Julian viaja a 1980 (llamémoslo P) se encuentra en una fecha distinta al original. Es decir, el universo A puede estar en 2020, pero si Julian viaja a 1980, el universo P estará en 1980. Ambos avanzarán al mismo tiempo, pero con cuarenta años de diferencia. Todo esto solo tiene sentido desde una perspectiva humana y bajo el supuesto de que el tiempo sea lineal y avance hacia adelante (lo cual no está nada claro, por cierto. Veremos la razón en el capítulo siete).
  • Si en el universo P se producen viajes en el tiempo, se crearán nuevos universos a partir de él (PA, PB, PC, y así sucesivamente: PAA, PAB, PAC, etc.). Por tanto, el crecimiento de los universos paralelos es exponencial e infinito. Cuanto más universos hay, más probable es que alguien invente los viajes en el tiempo en uno de ellos y se cree otro universo. ¿En qué lugar nos pondría a nosotros este supuesto? Pues, habiendo infinitos universos, la probabilidad de que el nuestro sea el original es insignificante. Lo más seguro es que seamos una copia, producida cuando alguien en un universo anterior viajó en el tiempo.

Ya aclarado este punto, y asumiendo que, a partir de ahora, nos referimos a la creación de un universo nuevo cada vez que se viaja, pasemos a la prueba de fuego.

Como expliqué en la introducción, en cada artículo de esta serie hablaremos de una teoría, y cada teoría deberá responder a las seis paradojas que analizamos en el capítulo 1.

Ahí vamos.

2. Resolución de las seis paradojas según la teoría de universos paralelos

NOTA: Recordad:

Universo de Origen = Universo A.

Universo paralelo/de destino/creado por mi viaje = Universo P.

2.1. Solución a la paradoja del abuelo

Según esta teoría, la solución es muy simple.

Para no complicarnos más de lo necesario, vamos a asumir que el universo paralelo al que viajo se rige por un nivel medio de determinismo (si fuera puramente determinista no podría cambiar nada).

Viajo al universo P y mato a mi abuelo. Eso significa que yo no naceré en ese universo. Sin embargo, sí seguiré existiendo. Lo haré de una de estas dos maneras:

  1. en el universo P, como pasajero temporal procedente del universo A. Una situación un poco incómoda, ya que nadie me conoce, aunque yo sí los conozca a ellos.
  2. en mi universo, una vez vuelva. Eso sí, nada habrá cambiado, excepto por el hecho de estuve ausente el tiempo que viajé al universo P. Mi abuelo sigue vivito y coleando.

2.2. Solución a la paradoja de la pandemia

Volveré desde 2056 hasta 2025, al pasado del universo P, para evitar la pandemia. Sin embargo, al no saber que estoy infectado, seré yo el que la inicie, y morirá el 99% de la población.

Volveré al presente en mi universo A y me quedaré con cara de tonto al ver que todo sigue igual.

Mientras tanto, en el universo paralelo, llegará 2056 y mi yo de aquel universo cometerá el mismo error, viajando al pasado e infectando a los habitantes de un tercer universo (PA). Y así sucesivamente. Será un efecto dominó en el que en un número indefinido de universos la población mundial sufrirá.

¿Habrá universos en los que esto no ocurra?

Sí.

¿Por qué?

Ahora es cuando la figura abstracta del regidor de universos cobra sentido. Vamos a imaginarlo como una entidad que definió una serie de leyes físicas y creó uno o más universos en base a ellas. Si fueras un regidor, y no quisieras que todos los humanos mueran en una pandemia, deberías recalibrar la función de determinismo de uno de los universos. Moverías el indicador hacia la izquierda en la escala del determinismo hasta alcanzar el nivel en el que puedes intervenir para definir el curso de la historia y no permitir el viajero invasor infecte a tus humanos, salvando así la vida de millones de personas.

Eso sí, esto origina otra pregunta: ¿cuál fue el origen?

Si mi viaje es la causa de la pandemia, y ese viaje solo se produce si hay pandemia, nos vemos envueltos en un bucle de creación de universos paralelos. Pero ¿en qué universo empezó este efecto dominó? ¿Hay un universo que sirve de plantilla a los demás?

2.3. Solución a la paradoja de la inexistencia de los viajeros en el tiempo

Si el viaje en el tiempo existe ¿por qué no vemos a viajeros en el tiempo?

Como he mencionado antes, las posibilidades de que nuestro universo sea el original son infinitesimales. Lo normal es que fuera creado cuando se produjo un viaje en el tiempo en un universo anterior, y que nosotros seamos el paralelo. Quizá fue algo tan nimio como que alguien decidió retroceder un mes para comprar papel higiénico antes del confinamiento por el coronavirus. Esa persona creó nuestro mundo, probablemente sin saberlo.

Con lo cual, técnicamente, sí vemos a viajeros en el tiempo. El problema es que se trata de solo una persona en todo el universo a lo largo de la historia del mismo (ojo, ni siquiera estoy hablando de la historia de la Tierra o de la humanidad), y, en el muy poco probable caso de que se trate de alguien humano, de la Tierra y de nuestro tiempo, lo más seguro es que ese alguien se lo tenga muy calladito.

Por eso es casi imposible conocer a un viajero en el tiempo, pero eso no significa que no existan.

En cuanto a viajeros salientes de nuestro universo, ahí sí que habría más probabilidades de conocerlos, pero solo antes de que se conviertan en viajeros. En cuanto lo hacen, desaparecen de nuestro universo. Quizá haya que empezar con una lista de personas desaparecidas e investigar si estaban planeando viajar en el tiempo.

2.4. ¿Es posible cambiar el pasado?

Según esta teoría, NO.

No se puede cambiar NUESTRO pasado.

Sin embargo, sí podemos generar un universo paralelo viajando a cierto momento en el pasado, algo así como regresar a un punto de un videojuego donde haya guardado la partida, y cambiar los acontecimientos desde entonces.

Todo ello siempre, como hemos visto antes, en función del nivel de determinismo del universo al que viajamos. Si el regidor de ese universo decide que el determinismo es bajo, nuestros actos resultarán en cambios impredecibles, como en el escenario de Julian en el que Nueva York fue asolado por la guerra. Si decide que es alto, todo volverá a su cauce tarde o temprano, como en el en que John Lennon muere al día siguiente. Lo mejor para nuestros intereses es un grado de determinismo medio o medio-alto, dependiendo del alcance deseado de nuestros cambios: cuanto más relevantes deban ser los resultados y mayor sea el impacto que necesitemos, menor habrá de ser el nivel de determinismo.

2.5. ¿Existe la duplicación de identidad?

En otras palabras, si viajo en el tiempo a un momento en el que existo, significaría que existen dos personas iguales a la vez en el mismo universo. ¿Está esto permitido?

Una posibilidad es que sí lo esté, y que haya total libertad para interactuar conmigo mismo. Puedo conocerme, presentarme, tomarme una caña conmigo y darme algún consejo para el futuro. Así, el yo de ese universo tomará mejores decisiones y, en teoría, será más feliz. Sin embargo, eso no significa que yo seré más feliz. Habré ayudado a alguien de otro universo, alguien que es exactamente igual que yo, pero no habré cambiado mi propio pasado, ni mi presente. Cuando vuelva a mi universo, si vuelvo, la misma mierda seguirá donde la dejé.

Otra opción es que esté prohibido interactuar conmigo mismo y que, por tanto, solo pueda viajar a un momento previo a mi nacimiento o posterior a mi muerte. Si existe un regidor de universos, esto le simplificaría mucho las cosas.

Por último, en una postura intermedia entre las dos anteriores, estaría el supuesto en el que puedo viajar e interactuar conmigo mismo, pero siguiendo determinadas reglas.

2.6. ¿Puedo volver al momento y lugar que abandoné?

Hasta ahora, hemos dado por supuesto que podemos volver al presente, pero… ¿y si eso no es cierto? No hay consenso para esta pregunta, pero sí cuatro hipótesis:

  1. No se puede. Me quedo encerrado, no solo en el universo paralelo, sino también en ese momento del pasado al que elegí viajar, sin posibilidad de volver a ni a mi universo ni a mi presente.
  2. Me quedo en ese universo paralelo, pero regreso al presente del mismo: esta es la mejor opción para nuestros intereses, ya que se trata de la única manera en la que veremos cómo nuestras modificaciones surten efecto.
  3. Vuelvo a mi universo en el momento en que lo dejé (o habiendo pasado tanto tiempo como el que haya estado fuera): en este caso, me habré dado un bonito paseo y habré creado un universo nuevo, pero nada habrá cambiado en mi universo excepto aquellas consecuencias derivadas de mi ausencia. No habré sido capaz de conseguir mi objetivo de cambiar el pasado.
  4. Si cada viaje en el tiempo origina un universo paralelo y la vuelta al presente también es un viaje en el tiempo, mi vuelta creará un tercer universo basado en el segundo. En él, los cambios habrán tenido lugar y volveré con la sensación de haber triunfado, aunque quizá tampoco sepa que, en mi universo original, al que nunca podré regresar, todo sigue igual.

3. Conclusiones

Personalmente, me gusta esta teoría por su sencillez. Como veremos en próximos capítulos, todo se puede complicar cuando no tienes el comodín de un universo paralelo que lo explica todo.

Eso sí, aquí debería añadir que los físicos (en concreto Stephen Hawking) creen que es posible que existan universos alternativos, pero que la interferencia entre los mismos no es posible, debido al caos que ello conllevaría. Lo sea o no, lo más probable es que nunca lo sepamos a ciencia cierta, tal vez incluso si inventamos los viajes en el tiempo, ya que no podremos demostrarlo.

Todo lo que hemos visto hoy permanece entonces, de momento, en el terreno de la ciencia ficción.

Y la tabla de paradojas temporales y teorías sobre viajes en el tiempo queda así:

Paradojas Temporales y Teorías 2

4. Universos paralelos en la ciencia ficción

Para terminar, aquí van algunas recomendaciones sobre obras basadas en la teoría de los universos paralelos:

En este artículo de Wikipedia podéis encontrar todas las obras de ciencia ficción relacionadas con universos paralelos, aunque no necesariamente con viajes en el tiempo. Cabría destacar las obras de H.P. Lovecraft (La llamada de Cthulhu), Phillip Pullman (La materia oscura) y Asimov (Los propios dioses). Esta última está compuesta de tres historias interconectadas, de las cuales la segunda me pareció una obra maestra. Para mí, de lo mejor que escribió Asimov, y eso es mucho decir.

Por último, si consideramos las ucronías un viaje en el tiempo a un universo paralelo, recomendaría El hombre en el Castillo, de Philip K. Dick, la novela que inspiro la serie The Man in the High Castle.

Y, ya para terminar, os dejo con un vídeo de Javier Santaolalla en el que se explica de una manera accesible y entretenida la posible existencia de universos paralelos desde el punto de vista de la ciencia.


Espero que hayáis disfrutado este capítulo. Tened buena semana y descansad, porque el próximo viene cargadito.


Si quieres continuar leyendo, pasa al capítulo 3 (teoría de las líneas temporales paralelas).

Para saber más sobre la estructura de esta serie y sobre el contenido del resto de capítulos, dirígete a la introducción.

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Publicado en Ciencia Ficción, Viajes en el Tiempo.

4 Comentarios

  1. Una ucronía puede basarse en un viaje en el tiempo (al punto Jombar) desde otro universo paralelo, o plantearse directamente, no como un viaje en el tiempo y ni siquiera como universo paralelo. Dentro de su propia ficción, la ucronía no necesita de viajes en el tiempo o universos paralelos. Otro tema es que sea interesante plantearlo así (por ejemplo, para que el viajero en el tiempo tenga una misión que cumplir que consista, precisamente, en cambiar la Historia). Muy interesante la relación entre lo explicado en este artículo y las ucronías.

    • Tienes razón, Joseto. Lo normal es que una ucronía sea planteada de forma directa, sin necesidad de incluir viajes en el tiempo. De todas formas, ya que intento cubrir todos los escenarios vistos en obras de ciencia ficción, había que mencionarlo. Hablaré más de ucronías cuando empiece la serie sobre distopías, ya que es un tema que da para largo. Gracias por comentar!

  2. Me ha encantado este 2° capítulo de viajes en el tiempo!! Y mi cabeza se va a las preguntas de siempre… o hechos más prácticos:
    – quien fue antes el huevo o la gallina.
    – la sensación de «deja vu» que tenemos en ocasiones (Veo que recomiendas película de 2006)
    – ¿¿qué pasaría con tantos Universos paralelos, si maltratamos, (me refiero ecológicamente) a un universo, si nos duplicamos tantos 🤦‍♀️?? no lo quiero ni pensar!!!!
    – Cuántas veces hemos deseado retrasar el reloj 5mn y que… no sucediera una caída, una palabra por callar o una situación por repetir.
    Nuestro intelecto podría llegar a descubrirlo??? Cuanto más se estudie y hable de ello estaremos más cerca?? Yo voy a seguir leyendo…

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